Las cervezas trapenses son uno de los productos más prestigiosos del mundo cervecero. Estas cervezas se elaboran dentro de monasterios pertenecientes a la orden trapense o bajo la supervisión directa de los monjes.
Para llevar el sello de autenticidad trapense, la cerveza debe cumplir ciertos requisitos estrictos. La producción debe realizarse dentro del monasterio y los beneficios deben destinarse al mantenimiento de la comunidad monástica y a obras de caridad.
Entre las cervecerías trapenses más conocidas se encuentran Westmalle, Chimay y Orval. Cada una produce estilos característicos que reflejan su propia tradición.
Estas cervezas suelen ser complejas, de fermentación alta y con gran capacidad de envejecimiento en botella.
