Aunque muchos países europeos tienen una larga tradición cervecera, Bélgica se distingue por su enfoque particular en la elaboración de cerveza. Mientras que Alemania se apega estrictamente a la ley de pureza conocida como Reinheitsgebot, Bélgica ha mantenido un enfoque mucho más flexible e innovador.
Los cerveceros belgas utilizan una gran variedad de ingredientes adicionales, incluyendo azúcar candi, especias, frutas y diferentes tipos de levadura. Esto permite crear cervezas con perfiles de sabor muy complejos.
Otro elemento distintivo es el proceso de fermentación. Muchas cervezas belgas utilizan fermentación alta y acondicionamiento en botella, lo que permite que la cerveza continúe evolucionando después de ser embotellada.
Gracias a esta libertad creativa, Bélgica ha desarrollado algunos de los estilos más interesantes y sofisticados del mundo cervecero.
